miércoles, 11 de julio de 2007

pederastas pero poco

Finalmente, la condena es de dos años de cárcel por abusos a un niño de doce años. Cinco años después.

Pero mientras tanto... sus denunciantes, amenazados y represaliados por la organización a la que pertenecen. Sus superiores, sabedores de lo que ocurría, dedicados a esconder el asunto y a escurrir el bulto: los presuntos hechos no se produjeron por parte del condenado en el ejercicio de sus funciones sino en el ámbito de su relación con una determinada familia. Si esto no es cogérsela con papel de fumar...

Con la Iglesia hemos topado otra vez. Después de esta actitud tan reveladora (y, por desgracia, tan habitual en ellos), ¿cómo pretenden tener ninguna legitimidad a la hora de defender lo que ellos creen que debe ser la educación en valores en esta sociedad? ¿o a la hora de determinar qué derroteros éticos debe seguir la investigación sanitaria -o incluso qué ministro debe regirlos?

Y no se nos olvide: pongamos o no la cruz en la casilla correspondiente de nuestra declaración de la renta, a esta institución la seguimos financiando entre todos (el Arzobispado de Madrid ya ha dicho que recurrirá la sentencia -no en vano le va a costar 30.000 euros como responsable subsidiario).

Viñeta de Máximo, en El País

3 comentarios:

Arthur dijo...

Ay, hijo mío. ¡Si yo te contara lo que he visto, oído y vivido! Coincidencialmente, con esta noticia me acordé de tantas historias, de la manera como todo se tapa con un simple "cambio de diócesis", como hasta los mismos padres de los afectados ocultaban todo con un (es)tupido velo, que "carne de cura indigesta". Y aquí no ha pasado nada. Me imagino a Cristo, si volviera en carne mortal, sacando a los mercaderes de templo, a latigazos, o como fuese necesario.
¡Y no digo más porque no pararía!

juan dijo...

Las religiones,las sectas religiosas,la justicia,y que decir de la política,se encuentran cada día más corrompidas,cubren a pedófilos,ladrones y abusadores de poder de traje y corbata,dicen seguir a Cristo,pero tienen concebido a un Dios a imagen y semejanza a lo que a ellos les acomoda,un dios que les permita esconder todas sus atrocidades.¡Ya basta señores con el doble estandar!.

tentetieso dijo...

Efectivamente, Arthur y Juan: qué mejor moral que... la doble moral. Sea en la jerarquía eclesial o en cualquiera.