martes, 26 de febrero de 2008

grúas



Hay ratos de tan insoportable levedad
-el peso plomizo del vacío-
que ni la más potente grúa los levantaría.

¿Quizás una mirada?

3 comentarios:

Merlín Púrpura dijo...

Pero, ¿si son leves, no son livianos?

tentetieso dijo...

Esa es la cuestión: el peso aplastante de la nada.

RAMMSES dijo...

Denso, denso, denso... muy denso. Esa nada.
Una mirada, la mirada, esa mirada...
Un abrazo amigo mío.