
Hay fantasmas que no abandonan.
Se quedan para siempre en el maletero.
A ratos pesan y a ratos dan alas.
En su momento fue
el aire que hacía volar el globo.
Cuando el aire para
el globo encalla.
Imperceptible, como el aire,
hasta que falta.
Hay fantasmas que no pueden volver.
Porque no se han ido.
Pero tampoco están.
Cartas sobre la vida
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"La vida, con el paso de los años, te enseña qué es realmente importante:
tenerte a ti mismo y rodearte de personas que te quieran, te valoren y te
re...
Hace 5 días