miércoles, 2 de enero de 2008

un año en blanco

Año nuevo, agenda nueva. Mi primera Moleskine, llegada hace unas semanas de manos de uno de esos ángeles -en este caso ángela, ¿quién dijo que los ángeles no tienen sexo?- que a uno se le cruzan por el camino. Bueno, más bien en la calle un día en que uno no tenía ninguna gana de salir al mundo y al final se animó, bien avanzada la mañana. Benditos encuentros fortuitos.


En rojo -seguro que es un buen presagio del año que nos espera a los dos. Es la versión en agenda de un clásico cuaderno de notas o de viajes. Dice la publicidad: "Moleskine es la mítica libreta de notas que utilizaban los artistas e intelectuales europeos de los dos últimos siglos: de Van Gogh a Picasso, de Ernest Hemingway a Bruce Chatwin. En formato de bolsillo y compañera de viaje fiable, guardó esbozos, apuntes, historias y sugerencias antes de que llegaran a convertirse en imágenes famosas o en páginas de libros míticos".

Casi nada. Menuda responsabilidad.

(Hace nada alguien se sorprendió al ver que todavía utizaba una agenda tradicional, de papel, y no una electrónica. El sorprendido fui yo, no tanto por la acusación de anticuado -que asumo- cuanto por la constatación de que hay gente que está un poco fuera de este mundo. Los tiempos corren que es una barbaridad, pero donde esté la anotación manuscrita que se quiten los bites)

3 comentarios:

Merlín Púrpura dijo...

¿Anticuada? Algunos la llamarían "vintage". A mi me parece entrañable, romántica, fácil y cómoda (no se le agotan las pilas ni se necesita ningún tipo de conexión, excepto con las necesidades del propietario). Y lo mejor, es roja, Rojo Pasión, como para no olvidar ese ingrediente.
Besos ¿pasionales?¿apasionados?¿memorandums?¿memorables?

Evan dijo...

Entonces yo también soy anticuada, me fascinan esas agendas y todo ese tipo cosas, más que lo electrónico, es más no tengo agenda electrónica, anto en hojas de papel...

Saluditos :)

38 grados dijo...

Me sumo a vosotros. Yo de toda la vida ando con agenda de papel. Y tampoco pienso cambiar.
De todos modos, creo que no somos tan bichos raros....hay muchísima gente que utiliza la agenda tradicional, al menos en mi entorno.
un abrazo.