Otro día de nieves.
Otra vez sopas de ajo.
Como la campana del perro de Pavlov, la nieve despierta reflejos irreprimibles en mis glándulas salivales que solo se calman cuando el calor llega al estómago.
Caliche
-
Años sin saber de él.
Pero en este mundo hipercomunicado no falta quien te informe novedades de
personas de nuestro pasado, a las que *casi* no recordab...
Hace 2 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario