domingo, 10 de mayo de 2009

suicidio


Así fue como, a finales de diciembre del año 1924, apareció en las páginas del New York Times una carta al director, firmada p0r Jacques Rigaut:

"No hay motivos para vivir, pero tampoco hay motivos para morir. Desearía, señor director, que, a través de esta carta, los jóvenes de su ciudad comprendieran que la única manera con que se nos permite demostrar nuestro desdén por la vida es aceptarla. La vida no merece que nos tomemos el trabajo de abandonarla... El suicidio es muy cómodo, demasiado cómodo: yo no me he suicidado. Subsiste un pesar y es que no quisiera partir sin antes no estar seguro de que me llevo conmigo la estatua de la Libertad, el amor o los Estados Unidos. Envío, desde estas páginas, mi más enérgica protesta ante esa oleada absurda de suicidios en los puentes colgantes. Jóvenes de Nueva York, elegid suntuosos hoteles si queréis abandonar esta vida. Hay hoteles que son, francamente, muy literarios. Después de todo, el mundo de las letras descansa en los hoteles de la imaginación. En Europa lo saben desde hace tiempo y sólo se consideran elegantes los suicidios en el Ritz."



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Enrique Vila-Matas: Historia abreviada de la literatura portátil.
Anagrama, 1985
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En la fotografía, Louise Brooks

miércoles, 29 de abril de 2009

(auto)obituario


Escrito en enero del 2007, para su publicación en el día de hoy. Un coqueteo irónico con la muerte. Ahora mismo deben de andar de zuritos juntos.

"Falleció ayer de parada cardio-respiratoria el escritor y periodista Javier Ortiz. Es algo que él mismo, autor de estas líneas, sabía muy bien que sucedería, y que por eso pudo pronosticar, porque no hay nada más inevitable que morir de parada cardio-respiratoria. Si sigues respirando y el corazón te late, no te dan por muerto.

Así que en ésas estamos (bueno, él ya no). [...]

La infancia de Javier Ortiz transcurrió en San Sebastián, ciudad que le venía muy a mano, porque nació allí. [...]

Su primer trabajo como escribidor, aparecido en una página del periódico del colegio, fue, curiosamente, una necrológica, con lo que cabría decir que su carrera como periodista ha resultado capicúa, singular circunstancia de la que muy pocos podrían presumir, aún en el improbable caso de que lo pretendieran.

A los 15 años, hastiado de las injusticias humanas -algunas de las cuales seguían teniendo como referencia obsesiva los pechos femeninos-, decidió hacerse marxista-leninista. Los años siguientes tuvo que emplearlos en averiguar qué era eso que acababa de hacerse, a lo que contribuyeron decisivamente algunos esforzados miembros de la Policía política franquista.

A partir de lo cual, se dedicó con gran entusiasmo a cultivar el noble género del panfleto. Sin parar. A diario. Año tras año. Fue cambiando de punto de residencia, no siempre por voluntad propia -ahí merecen especial mención sus estancias carcelarias y su exilio [...]

En materia de amores (de la que sería injusto decir que careciera de alguna experiencia), también fue capicúa. Decía que las mejores mujeres, las más cariñosas y las más nobles con las que compartió sus días (sin desdeñar dogmáticamente a ninguna otra), le resultaron la primera y la última. Aunque la favorita le apareciera por medio: su hija Ane.

Y todo para acabar con algo tan vulgar como la muerte. Por parada cardio-respiratoria, como queda dicho. En fin, otro puesto de trabajo disponible. Algo es algo."

lunes, 27 de abril de 2009

(in)seguridad


Sentirse con los pies en la tierra no deja de ser una ficción. Uno de tantos espejismos que facilitan la supervivencia.

Alguna gente -como la gaviota de Nazaré- se siente segura, aunque cualquiera percibe con facilidad la fragilidad de su aparente equilibrio.

Pero también pasa al revés. Hay otros a los que todo el mundo atribuye seguridad y fortaleza y, sin embargo, se sienten al borde del acantilado presa del vértigo que producen kilómetros de vacío bajo los pies.

Me sumo, cada vez con mayor dedicación, a los segundos.

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Nazaré, 4/2009

viernes, 13 de febrero de 2009

grafitero

La soledad le hace fácil rebelarse.
La soledad le abre puertas, aunque sea a costa de no tener casa.
La soledad le multiplica los caminos, aunque no tenga adonde ir.

La soledad es su única compañera.
La soledad y el silencio. Y los botes de spray con los que deja
las huellas autógrafas de su deambular cansino por el mundo.

Como en la noche, como en los extrarradios vacíos,
la soledad le hace dueño absoluto del tiempo y del espacio.

La soledad, amarga y fría, es la llave de su libertad.



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The graffiti artist. James Bolton, 2004.
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lunes, 9 de febrero de 2009

negra sombra

Una de esas canciones que sin saberlo llevo dentro. Esta mañana la he oído por casualidad en la radio y, claro, me ha acompañado todo el día. Porque Luz siempre será Luz. Y Rosalía, Rosalía.



Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.


Música para retornar de un mes de silencio.

viernes, 9 de enero de 2009

sopas de ajo

Día de nieves,
sopicas de ajo.



Hará algo así como quince años, un día de invierno también la nieve desbarató los planes de todos, las que estudiaban y los que trabajábamos. Y llegábamos a casa con los pies mojados y excitados por la novedad de la nieve. Y alguna retornó antes de lo previsto de su expedición, piolet en mano (y si no era un piolet, era algo parecido). Y el caos se fue ordenando primero en la cocina y luego en la mesa alrededor de unas sopas de ajo espontáneas. Hasta la del piolet, que les tenía declarada la guerra desde chica, se animó a meter la cuchara. Desde entonces la nieve me trae a la memoria aquellas sopas de ajo.

Hoy ha comenzado a nevar al final de la mañana.

miércoles, 7 de enero de 2009

señales

El cielo mandó señales
para el año que comienza.

Son de fácil lectura
(o al menos eso creo).

Colores para sublimar el gris.



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Parque das Nações (Lisboa), 30/12/2008.