¡Ay de aquel que negare a la persona que ama! Mejor fuese para él que le atasen al cuello una rueda de molino y lo arrojasen al mar.
Porque aquel que negare al amado, a sí mismo se está negando. Y en todos los días de la eternidad no habrá de hallar descanso.
( Y bajaron al fondo del mar y lo hallaron sembrado de penitentes anclados a ruedas de molino)
----------
Contracorriente. Javier Fuentes-León, 2009.
----------
Nostalgia del casete
-
Las cintas de casete, aquellas que vieron la luz a principios de los años
60 del siglo pasado, son ya piezas de museo. No llegaron a los 50 años de
vida, ...
Hace 1 día
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada