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lunes, 21 de marzo de 2011

retoñar







Si es verdad que lo mismo que te mata
puede ser lo que te resucite después
-las flores silvestres lo gritan estos días-
confío en retoñar esta primavera.

martes, 18 de mayo de 2010

mudanza



No es habitual recibir en un SMS cosas como "...por no hacer mudanza en nuestra costumbre...". Claro, que hay gente muy poco corriente por ahí. El caso es que me llevó a Garcilaso y luego a ratos perdidos mi memoria iba recuperando espontáneamente versos del soneto aprendido en algún lugar -ya remoto- de la juventud. Como siempre, ahí estaba Google para solventar algún que otro olvido.

En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

jueves, 1 de abril de 2010

pensamientos



Estos pensamientos nacieron espontáneamente de otros que se suponían desaparecidos. Bajaron de la montaña o quizás del lago, seguramente en una caja de cartón, seguramente en un autobús de línea. En la ciudad vivieron su momento de gloria. Hará un año de esto. Pero el tiempo atmosférico y el cronológico los extinguieron. Solo en apariencia. Ahora sé que permanecían agazapados en un lugar oscuro de la tierra. Este invierno, en algún momento impreciso, sin que nadie los requiriera, irrumpieron de nuevo a la luz. Y aquí campan de nuevo a sus anchas. Pequeños, humildes, discretos. Imbatibles en su fragilidad.

(Otros pensamientos siguen su mismo comportamiento, solo que enraizan en la cabeza)

domingo, 21 de marzo de 2010

narciso


Cuenta una de las versiones de la leyenda que Narciso rechazó el amor que le ofrecía el joven Ameinias. Para rematar la faena, tentó a la suerte regalándole una espada. El amante despechado la utilizó para quitarse la vida mientras elevaba sus juramentos al cielo.

No debió de ser el primer devaneo en que Narciso jugaba a romper los corazones de sus pretendientes, porque los dioses ya lo tenían enfilado. El suicidio de Ameinias debió de ser la gota que colmó el vaso. Agotada la paciencia en el Olimpo, Némesis, la diosa de la venganza, fue la encargada de darle su merecido haciéndole probar las amarguras del amor no correspondido.

El amor es ciego y Narciso cayó en sus garras al verse a sí mismo reflejado en el agua. La ceguera le impidió darse cuenta de que el agua le devolvía su propia imagen y se dedicó a seducirse a sí mismo. Pero sin éxito alguno: el castigador, castigado. La desesperación por el fracaso fue tal que el donjuán siguió los pasos de Ameinias y se atravesó con su propia espada.

Su cuerpo muerto se convirtió en una flor ensimismada al borde mismo del agua.

(Tres narcisos ufanos han sido este fin de semana los embajadores que me ha enviado la recién estrenada primavera)

lunes, 15 de marzo de 2010

dulzura


-"Debéis tener cuidado con la dulzura de las cosas"... ¿Por qué hay que tener cuidado con la dulzura de las cosas?
-Porque puede uno acostumbrarse.
-No creo que las cosas sean dulces.


Es cierto que muchas cosas no son dulces. Quizá hasta que son escasas. Pero haberlas, haylas.

Rebuscando en el álbum de fotos he encontrado esta campanilla florecida el invierno pasado, que me ha traído el aroma almibarado de las viejas estampas de felicitación de los tiempos de la abuela, con sus dosis de ternura, inocencia y -por qué no- cursilería en proporciones variables. Dulzura, en suma. Douceur.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

flores

viernes, 31 de octubre de 2008

heroínas







Está nevando a unos pocos kilómetros pero ella no se arredra. Nació en malos tiempos -¿quién me iba a decir que aquellas semillas iban a germinar? ¿en qué momento abandoné la idea de tirarlas a la basura? ¿por qué todo esto fue a finales de septiembre y no en primavera?- pero sigue su curso vital como si nada, reventando brotes y alargando más y más brazos a la vida. Contra viento y marea, bordando de verde y violeta estos días grises.

Heroína en el balcón, como aquellas -y no sé por qué, pero pienso en femenino- que vencieron a la guerra y sacaron adelante a los suyos, o se las apañaron para manejar maridos de difícil carácter, o aquellas que hoy sacan fuerzas de donde ya no quedan para superar una enfermedad de la que sólo el nombre ya produce pavor, o las que logran sobreponerse al desgaste de mil dolores indefinidos a los que la ciencia aún no sabe cómo poner freno, o la que contiene el aliento y la rabia cuando mira el hueco donde hace poco hubo una pierna.

Con gente así, con estas flores, no queda más remedio que tragarse los miedos, sacar pecho y seguir adelante -si es que alguien sabe dónde cae eso.

viernes, 29 de febrero de 2008

muleta




Unos días hace falta una grúa para levantarse de la cama;
hoy la flor nueva hace ligera la mañana
-muleta espontánea del viernes-
esperando el mediodía en que le dé el sol para retratarla.

Mi humilde jardín de invierno, generoso,
no cesa de darme alegrías.

jueves, 21 de febrero de 2008

jardines de invierno

mi jardín de invierno
-golosina al mediodía-


le jardin d'hiver d' henri salvador
-ron al atardecer-


Je voudrais du soleil vert...
Je voudrais de la lumière...
Je veux changer d'atmosphère...
Je voudrais toujours te plaire...
T'embraser les yeux ouverts...


(medicinas para el alma costipada,
al alcance de la mano)

miércoles, 19 de diciembre de 2007

con el invierno en el balcón

Me preguntas qué hacer si el invierno está en el corazón. ¡A buen sitio vas a preguntar! Ya me gustaría saberlo.

La canción de Luz aporta la teoría. Creo que nos la conocemos todos. Cómo llevarla a la práctica es otro cantar -nunca mejor dicho.

Estoy convencido de que la vida, como todo lo que flota sobre el tiempo, está sujeta a ciclos. Igual que las estaciones se suceden en el año. Igual que las épocas de vacas gordas se alternan con las de vacas flacas en el sueño del faraón. Así que si esperas lo suficiente, llegará el deshielo. Eso sí, hay que tener paciencia y arrestos para sobrellevar la espera. Aunque no estaría de más buscar alguna receta para adelantar la primavera.

Por si te sirve, después de unos crudos días de invierno, algunos bajo cero (fuera, pero también dentro), en pleno abandono a la calma con la herida abierta, este mediodía he destapado las plantas del balcón al escaso calor de unos tímidos rayos de sol y esto es lo que me he encontrado:


Al menos hay alguien en esta casa capaz de seguir el consejo de Luz y encarar el mal tiempo con la mejor cara, optimista y luminosa.

Si la soledad te enferma el alma...

miércoles, 19 de septiembre de 2007

la gente alrededor

Este verano me ha sabido a menudo a melón desabrido,
a cierzo sin jersey,
a vino sin entrañas.

Menos mal de la petunia que acaba de florecer en el balcón, después de unas semanas de sol abrasador que no le dejaron levantar cabeza.

Menos mal de esa comida medio improvisada un domingo, o cualquier otro día, o después de un encontronazo fortuito en la calle.

Menos mal de alguna sobremesa intrascendente en una terraza a solisombra.

Menos mal de las llamadas telefónicas vespertinas porque sí.

Menos mal de alguna reunión nocturna alrededor de una ensalada, discusión juguetona incluida. Y de alguna convocatoria espontánea con ecos de terapia.

Menos mal de alguna que otra acogida en territorios ajenos. En la ciudad. En la montaña. O en el mar.

Menos mal de las botellas al mar lanzadas en forma de entradas en el blog, muchas llegadas a destinos imprevistos (siempre lo son). Y de las botellas recogidas que otros lanzaron.

Menos mal de la gente alrededor. De la chen alrededó.