El verano se despide con su mejor luz. Ya no apabulla, ya no ciega, ya no deslumbra. Sin embargo, esta luz matizada saca los mejores colores de la ciudad, sobre todo a media tarde, con los últimos rayos de sol.
Un buen momento para (casi) estrenar mi nuevo ojo coleccionador de instantes.
Compañías invisibles
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Hoy amaneció lloviendo. La casa todavía estaba envuelta en ese silencio
suave, que sólo conocen las mañanas de lluvia. La cafetera comenzó a cantar
en la...
Hace 3 días.
2 comentarios:
Así como adoro el cielo veraniego rabiosamente azul, también me encanta la calidez de los colores "terrosos" del otoño, colores que has sabido plasmar muy bien en tu nuevo ojo auxiliar. ¡Enhorabuena!
Ja, ja, ja, se hace lo que se puede... que no es mucho. Pero coincido en lo de los colores. El otoño es muy generoso en colorido.
Saludos rojizos.
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