
Entro cuando quiero entrar,
me escapo cuando lo necesito.
Desconecto el teléfono cuando no estoy de humor,
duermo cuando me vence el sueño.
Me asomo al mundo cuando tengo ganas,
posteo cuando me apetece.
(Reconozco que en el lugar del cuando
debería haber un casi siempre que)
Y esto, con ser lo más natural,
no deja de parecerme un privilegio.
Compañías invisibles
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Hoy amaneció lloviendo. La casa todavía estaba envuelta en ese silencio
suave, que sólo conocen las mañanas de lluvia. La cafetera comenzó a cantar
en la...
Hace 1 mes
1 comentario:
Lo es.
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