Estos días de tiempo mudante, mobile qual piuma al vento, traen unos cielos espléndidos, excesivos, barrocos, que ayer se ribetearon de oro al anochecer.
No pude evitar sentirme un espectador privilegiado, de esos a los que se reservan los mejores palcos. Y encima sin pagar entrada. Eso sí, se exige puntualidad.
Un poco de felicidad
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Manuel Vicent
El País, España
*La primera regla para ser feliz consiste en no desear ** ser el primero en
nada.*
*A esta edad todavía aspiro a conseg...
Hace 4 días
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